La mayoría de los metales, expuestos a la acción del ambiente, sufren transformaciones fisicoquímicas que los degradan, reducen su utilidad y llegan a destruirlos. Los fenómenos que originan estos cambios se agrupan en el concepto de corrosión, o, con mayor amplitud, en el de deterioro de materiales.

Por ello es importante proteger las superficies por medio de recubrimientos anticorrosión:

Esto aumentar la resistencia, durabilidad y estética de superficies de materiales como el Acero, Hierro, Galvanizado o Aluminio. Proteger una superficie puede ofrecer: Protección contra la abrasión, resistencia en ambientes de intemperie, como lo es la: humedad, calor seco y los rayos UV.